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UNA CAJA CON COSAS DENTRO

Desaparecer

En algún momento tenía que suceder. Y sucederá. Por eso inicio hoy una cuenta atrás que terminará dentro de un mes. Arthur Cravan diría que el final sólo significa otro comienzo, otro lugar, otro nombre, otro idioma. Pessoa escribió una vez que la única forma de volver a ser es recuperar nuestra condición de extranjeros.
El final de la caja coincidirá con el final de Montevideo. Será uno de esos trucos de magia con truco de magia dentro, como nos enseñó Orson Welles en F for Fake (1973). Una desaparición lenta, fotograma a fotograma, al estilo de la película invisible que anotaba ayer en la que el personaje principal desaparecía para siempre tras la niebla que separa y une la frontera entre Brasil y Uruguay. También me acuerdo de Wakefield, el personaje del cuento de Nathaniel Howthorne que un día desapareció de su casa sin desaparecer nunca realmente.
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4 comentarios

tontina -

por cierto , te he enviado a tu mail de yahoo lo del cambio del billete ; su pongo que lo has recibido.

tontina -

por qué cerrarla si aún queda espacio libre ? puedes cerrarla para que en el viaje no se pierda nada y abrirla de nuevo a este lado

Luk -

Por qué desaparecer? Por qué cerrar la caja?

manolo -

es lo que tiene una caja, que es más fácil de cerrar. pero también puedes abrirla cada vez que quieras.
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